Llegó el momento, mariposas en el estómago y comienza esta aventura: mas de 1.300 kilómetros por delante durante casi un mes. Es el viaje mas largo que voy a realizar hasta ahora y la primera vez que junto dos países, Francia e Italia. Miedo ninguno, tengo comprobado, por otros viajes, que la bicicleta solo proporciona sensaciones buenas, hospitalidad y esa velocidad ideal para disfrutar de una aventura como esta.
La rutina va a ser similar todos los días: madrugar, para evitar el calor central de las horas del sol y para tener tiempo de hacer paradas, que permitan ver lo mas interesante o curioso de los lugares por los que vamos pedaleando.
Antes de las 06:00 AM y con el amanecer , alforjas sobre la bici, agua en los bidones, el track en el móvil y sin prisa, en busca del primer lugar que encuentre abierto para desayunar: por suerte Francia e Italia son similares a España y todos los pueblos tienen su panadería o bar, que madruga, para que podamos arrancar el día con fuerza. Ese café con bollería matinal, con las calles despertando es muy especial.
Y el viaje empieza con la agradable sorpresa de que las carreteras locales que me esperaban, se sustituyen por carriles bici (en otros viajes ya había comprobado que Francia es un ejemplo de buen hacer para los cicloturistas). Casi todo el día voy a ir uniendo diferentes ciclovías, con su propio nombre, en función del tramo por el que discurren (La Mediterranéee á vélo, Durance á vélo, Véloroute du Calavon) y prácticamente todas compartiendo la Eurovelo 8 (E8). Perfectamente acondicionadas y en paralelo a la carretera , donde solo hay que prestar algo mas de atención cuando se llega a algún pueblo, donde a veces se pierde el rastro , porque el carril bici se mezcla con las calles.Pasamos por Molleges, donde sello la credencial en la Marie (Ayuntamiento). Mas adelante llego a Cavaillon, donde es día de mercado y hago una parada para tomar una cerveza y comprar nectarinas (siempre me gusta llevar un mínimo de comida (fruta, galletas) por si surge cualquier imprevisto. Aprovecho el comentario sobre la comida, para anotar que también aprendí hace tiempo un truco, que a mí me va genial: por la tarde, si el alojamiento donde estoy tiene cocina, además de preparar la cena de esa noche, preparo un par de bocatas que llevo el día siguiente en las alforjas: parar cuando y donde uno le apetece, para reponer fuerzas no tiene precio y no lo supera ningún restaurante "Michelin".

Si le queremos poner un título a esta primera etapa este puede ser perfectamente, la Etapa de los Olores.
Diferentes paisajes de frutales, plantaciones de verduras , romero, tomillo y en la parte final de la etapa los fotogénicos campos de lavanda.
Y todo ello desde el relajante pedaleo por los carriles bici, que transcurren junto a antiguas estaciones y tramos de antiguos ferrocarriles, junto a otros tramos con diferentes infraestructuras. Para ser la primera etapa, el nivel es alto, vaya comienzo!!!!.
La idea era dormir en la localidad de Apt, pero el precio del camping era desorbitado, así que me decanté por desviarme cinco kilómetros del track y reservar en el camping Les Chênes Blancs: perfecto, sencillo, pero con todo lo imprescindible para descansar y pasar la noche.
Piscina, parcela con electricidad a la sombra, wifi y una pequeña tienda e la recepción para comprar algo para la cena. Llego a las 12:30AM y me toca esperar hasta las 14:00 para que me asignen la parcela. No pasa nada, me refresco en la fuente, me ducho y almuerzo las nectarinas que había comprado en Cavaillon. Escribo a Carmen y a mis hijos para que sepan que la primera jornada ha ido perfecta y que ya estoy en mi destino.
Un inicio perfecto y que solo confirma que hay que superar esos miedos o pereza, que muchas veces nos impiden movernos y que los temores desaparecen en el momento en que la bici empieza a rodar. Ya con la tienda montada, paso la tarde entre la piscina y la zona comunitaria, escribiendo el diario de bitácora , echando un vistazo a la etapa de mañana, reservando el próximo alojamiento y después de cenar a estrenar la nueva esterilla, descansando en la tienda de campaña hasta la mañana siguiente.
Y aquí os dejo, como en todos los capítulos, el enlace a Wikiloc , para ver el track completo de mi viaje y donde podéis ver más detalles de esta primera y del resto de jornadas:






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