sábado, 1 de agosto de 2026

Día 00: Preparando el viaje a Roma



Año 2020, el año de la pandemia. Por aquel entonces, en mi cabeza y después de realizar varios Caminos de Santiago por España, ya estaba el destino de Roma en mi cabeza. Unir Santiago de Compostela y Roma seria lo ideal, pero los dias de vacaciones son limitados y habrá que seguir planificando viajes cortos en el periodo de Semana Santa y viajes un poco más largos en Verano.

Mirando un poco en Internet, enseguida encontré la localidad de Arlés(Francia) como un posible punto intermedio, para hacer el viaje a Roma en dos veranos.

Arlés , una colonia muy importante en época romana que posteriormente fue punto estratégico para los peregrinos italianos y franceses que peregrinaban a Santiago de Compostela, pero también a Roma. 

Dentro de las rutas francesas se la conoce como Vía Tolosana o Voie d´Arlés

 La semilla ya estaba puesta, tocaba ir regándola, para que el viaje aflorase.



    





 
Es un viaje de más de tres semanas, si se quiere estar varios dias visitando Roma y es complicado cuadrarlo. Mientras tanto y en los años siguientes los viajes que hacemos, algunos en solitario , otros con mi hijo Christian y otros con mi amigo Mikel y el último, esta pasada Semana Santa, los cuatro , que fuimos hasta el Monasterio de Guadalupe, en Extremadura.

Falta mi cuñado Santos, que es conocedor de los viajes y que ya estuvo en nuestro primer  Camino de Santiago  Francés y que está deseando poder encajar fechas para venir en próximas aventuras.

Montañas Vacías (2021), Camino Santiago Portugués (Oporto-Santiago) en 2022, Noruega (2023), Algarve (2024 y 2025), Ciclo extremeña (2025).

Todos los viajes son una experiencia enriquecedora y en todos ellos se viven momentos únicos e inolvidables, pero en mis pensamientos, mientras pedaleo, retorna ese destino, Roma.


Ya en Semana Santa 2026 lo tengo claro y en Julio me voy. Pero como hago siempre, hasta que no termino el último viaje cicloturista no empiezo a darle la forma definitiva al siguiente.

Este año 2026 hemos recuperado la "grupeta", una gozada, y ahí estamos Mikel, Santos, Xabi y un servidor con el grupo "Cicloviajeros", cuadrando fines  de semana para poder juntarnos una mañana y disfrutar de rutas por nuestra magnifica provincia, Álava y las limítrofes.

En Semana Santa 2026 y junto a Christian hemos disfrutado de cinco días viajando hasta el Monasterio de Guadalupe (Extremadura) y ya les cuanto que este verano la idea es ir a Roma.

Dos de las últimas salidas tienen como referencia la Virgen de Dorleta.




Ya es una costumbre, desde el primer viaje, en el año 2015. Una de las última rutas que realizo, antes de iniciar un viaje en bici, de varios días, es acercarme, acompañado por quien ese día puede y se anima, hasta Salinas de Leniz, para pedirle a la Virgen de Dorleta (patrona de los ciclistas españoles) que nos acompañe y nos guíe en nuestas aventuras.
En el viaje a Roma, Dorleta, si cabe, toma aún un significado mayor: fue, tras un viaje en bici de dos  jóvenes bilbaínos y un joven alavés hasta Roma, en 1960, donde el papa Juan XXIII proclamó a la virgen como patrona de los ciclistas españoles.

, En próximos capítulos veréis como la virgen de Dorleta tomará parte activa, quedando para siempre su recuerdo en algunos sitios concretos del viaje. En la ultima visita a Dorleta, junto a Mikel, estuvimos en la misa del domingo y luego hablando un rato y contando mi plan a las personas que cuidan de la iglesia y me regalaron varias postales con al imagen de la virgen, para que las llevase en el viaje. 
     

Empieza el mes de mayo y toca ir concretando los detalles y fechas para el viaje. En un primer momento la idea era unir mi idea primitiva de hacer el viaje a Roma en dos veranos y en este 2026 llegar hasta la capital italiana saliendo desde Vitoria-Gasteiz o Pamplona. Descarto esta opción , porque me va a obligar a ir más "apreatao" y tengo claro que este viaje lo quiero saborear y poder disponer de días "libres" para hacer paradas.
Como partes del  tramo desde España hasta Arlés lo he pedaleado, en algunas salidas y principalmente cuando hice el Canal de Midi, me decanto por que mi viaje sea Arlés-Roma. 

Ultima salida en Junio y nos acercamos a las Landas (Francia) para pedalear durante dos días y ver que todo el equipo (bici, alforjas, tienda de campaña,etc) está perfecto y para coger el tren, en el regreso hasta el coche , ya que para acercarme a Arlés y para el regreso desde Roma voy a tener que tomar varios.
La prueba sale perfecta, así que solo queda esperar hasta el fin de semana siguiente para que la aventura comience. Que nervios!!!!!.😊


     

Para los desplazamientos hasta el punto de partida en Arlés y para el regreso, cuando termine el viaje, desde Roma ya he comprado diferentes billetes de tren (siempre marcando la opción de llevar la bici sin desmontar). 

Para los alojamientos , cada vez me complico menos. Desde hace ya varios años, lo que hago es reservar cada día, por la tarde, el alojamiento para el día siguiente , en función de la planificación que voy haciendo del viaje. En muchas ocasiones surgen cosas que hacen variar el plan inicial y si se llevan reservados alojamientos, a muchos dias vista, te va a  obligar a tener que anular.
En este viaje a Roma mi idea inicial es dormir en camping las primeras jornadas y el albergues en la segunda para del viaje.

La primera parte del viaje (aproximadamente 6 días) van a transcurrir por Francia e Italia , pero sin estar todavía en la Vía Francígena y al no existir la infraestructura de albergues de peregrinos iré acampando en campings, ya que hay muchos en el recorrido.
La segunda parte del viaje, aproximadamente 12 dias, una vez llegue a Vercelli y ya en el recorrido oficial de la Vía Francígena, la idea es pernoctar en los albergues, coincidiendo con otros peregrinos y solo usar la tienda en casos puntuales.
Por último y para el recorrido, es recomendable siempre llevar algún track, aunque la alternativa de Google Maps, revisando cada tarde la etapa siguiente también está ahí. En mi caso llevo un track, descargado de Wikiloc, de un chico español que realizó el viaje Roma-Santiago , panificado tramos ciclables y pensados para bici con alforjas, mas que para BTT. Como os relataré en próximos capítulos y como pasa casi  siempre, surgen nuevas alternativas: en mi caso los tracks de la APP oficial Vía Francígena.


Llevo la APP en el móvil , pero no será hasta empezar a usarla, cuando compruebe que está hecha de manera perfecta. Los tracks se diferencian entre ir a pie o en bicicleta y aunque son los mismos en un 70% del recorrido , las alternativas que dan para los ciclistas, evitando los tramos no ciclables , son perfectas. La misma APP, también ofrece un listado de alojamientos, que yo iré cotejando con mi listado y que va a resultar muy útil.

Ya estoy en Arlés, pero no ha sido un paseo y el viaje ha empezado con sorpresa.
Tres días antes de comenzar me llega un e-mail, anunciando que anulan el tren que tengo que tomar el sábado 27/06/2026, en Hendaya hasta Arlés, por las altas temperaturas.
Toca buscar plan "B"  y en esta ocasión me decanto por alquilar un coche en Bayona: hasta Bayona me acercan mis hijas, Christian y Elena.
Llego a Nimes por la tarde (en Arlés no hay oficina de alquiler de coches) y la idea es dormir en el camping de Nimes, pero al llegar me dicen que no es un camping con parcelas para tiendas.
Pues empezamos bien 😄.
Arlés está a 30 kilómetros , así que a tope la batería de la bici y a las 19:30 ya estoy el albergue de juventud, que, por suerte, dispone de habitación, aunque no había reservado.




Como ya comentaba, este vieja lo quiero hacer relajado y disfrutando de paradas en determinados momentos y tenía claro que, antes de empezar a rodar, me quedaría un día visitando Arlés. Así que el domingo 28/06/2026 paso el día en Arlés.
Su importancia en épocas antiguas  es evidente en muchos de los monumentos que se conservan y que se pueden visitar. Hay que aprovechar por la mañana, ya que el día amanece caluroso. 
El antiguo anfiteatro (actualmente usado como plaza de toros), el teatro romano y las vistas panorámicas, al otro lado del río Ródano , además de disfrutar de un recorrido, sobre la bici, para ir recorriendo diferentes puntos de la ciudad donde el pintor Van Gogh se inspiró para algunos de sus cuadros mas importantes.



Y para finalizar la jornada y ya en el albergue, aprovecho para reservar el camping de mañana, ya en plena ruta. También hago uso de la cocina comunitaria del albergue para hacerme la cena.
Tras la cena paso un buen rato charlando con dos ciclistas franceses: cada uno contamos nuestro viaje!!!!. Los paisajes, los pueblos, el pedalear de manera  relajada, las comidas típicas de los diferentes lugares que uno recorren son maravillosos, pero una de las cosas que más disfruto y que suelen quedar mas tiempo en el recuerdo, son los momentos que se comparten, bien con otros viajeros o con la gente que te va recibiendo en el viaje. 

Para finalizar os dejo el track de mi viaje: ARLES-ROMA (VÍA FRANCÍGE








Día 01( 29-06-2026) 88KM : ARLÉS-CAMPING CHÊNES BLANCS


 Llegó el momento, mariposas en el estómago y comienza esta aventura: mas de 1.300 kilómetros por delante durante casi un mes. Es el viaje mas largo que voy a realizar hasta ahora y la primera vez que junto dos países, Francia e Italia. Miedo ninguno, tengo comprobado, por otros viajes, que la bicicleta solo proporciona sensaciones buenas, hospitalidad y esa velocidad ideal para disfrutar de una aventura como esta.

La rutina va a ser similar todos los días: madrugar, para evitar el calor central de las horas del sol y para tener tiempo de hacer paradas, que permitan ver lo mas interesante o curioso de los lugares por los que vamos pedaleando.
Antes de las 06:00 AM y con el amanecer , alforjas sobre la bici, agua en los bidones, el track en el móvil y sin prisa, en busca del primer lugar que encuentre abierto para desayunar: por suerte Francia e Italia son similares a España y todos los pueblos tienen su panadería o bar, que madruga, para que podamos arrancar el día con fuerza. Ese café con bollería matinal, con las calles despertando es muy especial.


Y el viaje empieza con la agradable sorpresa de que las carreteras locales que me esperaban, se sustituyen por carriles bici (en otros viajes ya había comprobado que Francia es un ejemplo de buen hacer para los cicloturistas). Casi todo el día voy a ir uniendo diferentes ciclovías, con su propio nombre, en función del tramo por el que discurren (La Mediterranéee á vélo, Durance á vélo, Véloroute du Calavon)  y prácticamente todas compartiendo la Eurovelo 8 (E8). Perfectamente acondicionadas y en paralelo a la carretera , donde solo hay que prestar algo mas de atención cuando se llega a algún pueblo, donde a veces se pierde el rastro , porque el carril bici se mezcla con las calles.

Pasamos por Molleges, donde sello la credencial en la Marie (Ayuntamiento). Mas adelante llego a Cavaillon, donde es día de mercado  y hago una parada para tomar una cerveza y comprar nectarinas (siempre me gusta llevar un mínimo de comida (fruta, galletas) por si surge cualquier imprevisto. Aprovecho el comentario sobre la comida, para anotar que también aprendí hace tiempo un truco, que a mí me va genial: por la tarde, si el alojamiento donde estoy tiene cocina, además de preparar la cena de esa noche, preparo un par de bocatas que llevo el día siguiente en las alforjas: parar cuando y donde uno le apetece, para reponer fuerzas no tiene precio y no lo supera ningún restaurante "Michelin".

            

Si le queremos poner un título a esta primera etapa este puede ser perfectamente, la Etapa de los Olores.
Diferentes paisajes de frutales, plantaciones de verduras , romero, tomillo y en la parte final de la etapa los fotogénicos campos de lavanda.
Y todo ello desde el relajante pedaleo por los carriles bici, que transcurren junto a antiguas estaciones y tramos de antiguos ferrocarriles, junto a otros tramos con diferentes infraestructuras. Para ser la primera etapa, el nivel es alto, vaya comienzo!!!!.

La idea era dormir en la localidad de Apt, pero el precio del camping era desorbitado, así que me decanté por desviarme cinco kilómetros del track y reservar en el camping Les Chênes Blancs: perfecto, sencillo, pero con todo lo imprescindible para descansar y pasar la noche.
Piscina, parcela con electricidad a la sombra, wifi y una pequeña tienda e la recepción para comprar algo para la cena. Llego a las 12:30AM y me toca esperar hasta las 14:00 para que me asignen la parcela. No pasa nada, me refresco en la fuente, me ducho y almuerzo las nectarinas que había comprado en Cavaillon. Escribo a Carmen y a mis hijos para que sepan que la primera jornada ha ido perfecta y que ya estoy en mi destino.




Un inicio perfecto y que solo confirma que hay que superar esos miedos o pereza, que muchas veces nos impiden movernos y que los temores desaparecen en el momento en que la bici empieza a rodar. Ya con la tienda montada, paso la tarde entre la piscina y la zona comunitaria, escribiendo el diario de bitácora , echando un vistazo a la etapa de mañana, reservando el próximo alojamiento y después de cenar a estrenar la nueva esterilla, descansando en la tienda de campaña hasta la mañana siguiente.

Y aquí os dejo, como en todos los capítulos, el enlace a Wikiloc , para ver el track completo de mi viaje  y donde podéis ver más detalles de esta primera y del resto de jornadas:






Día 02 (30-06-2026) 79KM: CAMPING LES CHÊNES BLANCS-CAMPING LA PINEDE LES MÉES


 Segundo día de cicloturismo por tierras francesas, con una grata sorpresa en la parte final de la ruta. Tras una noche perfecta en el camping de "Los Robles Blancos" y antes de las 06:00AM, recojo el campamento, todo cargado en la bici y arrancamos. Los cinco primeros kilómetros son para recuperar el track por una cómoda carretera en bajada. 

Llego a Apt y lo primero es desayunar. Es martes y en la panadería-cafetería ya hay trabajadores desayunando. Alguno me mira, imagino que pensando cual será  mi viaje y las motivaciones para hacerlo.  Café largo y un croissant para cargar pilas.  Comienza la Vía Verde Luberón, pero hoy no será durante muchos kilómetros y enseguida pasaremos a compartir nuestro rodar con los coches, aunque sin ningún problema: llevo bastante señalización en la bici, espejo retrovisor y chaleco reflectante.

Hasta Cereste, 15 kilómetros por pistas asfaltadas, sin apenas circulación. Sello en la oficina de turismo y entramos en la D-4100, con más tráfico, hasta llegar a Folcalquier, donde aprovecho para tomar un refresco y parar en un puesto de venta de productos locales, para comer un jugosos trozo de sandía. Junto al mostrador tienen un contenedor frigorífico y un toldo que da sombra: relajado observo como los lugareños hacen sus compra.



El paisaje ha cambiado un poco, con respecto al día de ayer y los campos de lavanda van dando paso a bosques de robles, aunque se observa que aprovechan los recursos y se alternan, terrenos de cultivo (cereales, viñas, olivos y hortalizas). El perfil llano de ayer ha cambiado a pequeñas subidas y bajadas.



Quedan 25 kilómetros para terminar la ruta y pongo la directa hacia el pueblo de Les Mées, donde se encuentra el camping que he reservado: en principio no voy con muchas expectativas, ya que es un camping sin piscina y en un pueblo que no parece ser muy grande, con la duda de si encontraré servicios para comer y cenar.


Otra vez más y aquí llega la sorpresa que os comentaba al inicio del capítulo, la realidad te pone en tu sitio y te demuestra que hacemos prejuicios muchas veces, sin esperar a constatar las cosas.
Dejo el track y tomo un desvío de tres kilómetros hacia Les Mées y de repente la imagen que tengo delante de mí me deja sin palabras: estoy en Riglos (Huesca) , con sus mágicas montanas?.  Que entorno tan precioso, ideal para descansar hasta mañana. Desde luego que el lugar es ideal para establecer un pueblo y un camping.



Y me tranquiliza tanto la llegada a Les Mées que toca celebrarlo: me acerco a un restaurante que veo abarrotado de gente. En la terrza no hay mesas, pero en e interior, con ventilador se está de lujo: plato de pasta con queso, postre y café. También he comprobado que en la entrada del pueblo hay un supermercado, así que la cena está resuelta. Solo queda acercarse al camping municipal, al final del pueblo, tras una cuesta empinada, que confirma que la elección para pasar la noche ha sido acertada.

Un pequeño camping, gestionado por un matrimonio, que enseguida se observa que le ponen todo el cariño. Las instalaciones, perfectas, la parcela a la sombra ideal. Un camping de interior, pensado para el descanso tranquilo. Delante de la recepción han habilitado un espacio de mesas, donde puedes tomar algo y donde yo aprovecho para conectar el ordenador, trabajar un poco y ordenar las fotos del día. A media tarde se nubla y amenaza tormenta, aunque finalmente solo caerán cuatro gotas.

Antes de que cierren me acerco al "super" y hago la compra para cenar algo en el camping. 
Un segundo día perfecto, pedaleando cómodamente rodeado de naturaleza y pequeños pueblos y con un camping perfecto para descansar. 
Un rato de charla con las personas que están en la terraza, contando mi aventura y mi procedencia: la gente nos mira como héroes a estos locos cicloturistas y sobre todo si viajas en solitario


Y nosotros que solo vemos hospitalidad en ellos, para algo que hacemos sin ninguna obligación y disfrutando. Los esfuerzos son  menos cuando uno encuentra un trato tan reconfortante como el que suele ser habitual al viajar dando pedales. Y esto es general, da igual en que lugar te encuentres, pais, ciudad, pueblo, alojamiento. Que grande es viajar en bici, estoy convencido que es hasta sanador!!!!. 

Como en todos los capítulos y por si queréis explorar mas detalles de esta etapa, así como del resto del  viaje, dejo el enlace a Wikiloc del track completo:














Día 03 (01-07-2026) 94KM Camping La Pinede Les Mées - Camping Baie Saint Michel (Chorgues)

 


Esta comprobado, cada día es un cumulo de sensaciones y viajar en bicicleta es la manera perfecta de comprobarlo. Otra jornada espectacular, entre un mar de manzanos y acercándonos poco a pco a los Alpes.

Tras un noche perfecta en el camping, me levanto a las 05:30AM y enseguida ya estoy en ruta, retornando al track, que enseguida me lleva a Saint Auban, donde, como todas las mañana, ya hay una "boulangerie" abierta, donde cumplo la rutina de desayunar mi café con un dulce.
Los primeros 30 kilómetros, hasta llegar a Sisteron, por una carretera muy tranquila, ya que a estas horas el tráfico es reducido y los que circulan lo hacen con respeto.

Sisteron, un bonito pueblo, ya en la región de Alpes de Alta Provenza y junto al río La Durance.
Ya en época romana era una fonda y en siglos posteriores parte de un Camino hacia Santiago de Compostela. Tiene una ciudadela y una catedral de estilo románico lombardo (siglo XII). Pueblo hermanado con Fidenza (Italia), por donde pasaré dentro de varios dias.
En la actualidad un pueblo tranquilo , en un entorno precioso. En estos dés está engalada con referencias al Tour de Francia femenino 2026, ya que va ser salida de la penúltima etapa. 

Me acerco a la oficina de turismo, pero claro, son las 07:30 y la señora de limpieza me indica que está cerrada. Quiero poner el sello en la credencial , así que busco alternativa: me acerco a un bar y me tomo otro café, sentado en la terraza, observando a la gente que está montando los puestos del mercado de productos locales (fruta, quesos, embutidos, miel y artesanía).
Me encanta estos momentos en los que hago paradas sin planificarlas, porque en casi todas charlo un rato con alguna persona.
Te mira la policía, los turistas, los habitantes y siempre hay alguien que se acerca a interesarse, al ver un cicloturista solitario con la casa a cuestas. Seguro que muchos piensan que tienen que ser experiencias y viajes inolvidables y así es: enriquecedores!!!!.  

Al salir del pueblo, tras pasar un corto túnel, llego a esta escultura que hace mención al tour de Francia. Un poco complicado sacar el "selfie", porque hay que salir al asfalto y en plena curva.
Ahora pasamos a la carretera D-4, que más parece un camino asfaltado, casi sin coches. 



Que me decís de la panorámica?. Llegamos a la localidad de Tallard con esta impresionante fortaleza, que mezcla  una arquitectura medieval  defensiva (siglo XIII) con ventanas y estancias de lujo del Renacimiento y con las espectaculares cumbres peladas de fondo.

Subo al pueblo, compro un refresco y relleno los botellines, antes de regresar a este parque, junto al río, donde aprovecho a almorzar el bocata que me preparé ayer en el camping.
Reviso el track tranquilamente, pensando que apenas me quedan 20 kilómetros para mi destino de hoy, pero resulta que Google Maps me indica que son unos cuantos más.
Así que de nuevo en marcha, que no quiero que me pille el calor.


Curioso este tramo: la perspectiva engaña y da la sensación de que vamos llaneando, incluso bajando, pero en realidad y así lo indican las piernas y el Garmin, vamos ganado altitud.
Ya se van adivinando las montañas alpinas y llegamos a Chorgues , localidad donde se ubica el camping , destino para hoy. No se encuentra en el propio pueblo, sino que indica que está junto al lago de Serre-Ponçon: en bajada, por carretera, a las 14:15 llego a la recepción.



El camping, en un lugar de descanso perfecto, ideal para la tarde-noche de hoy.
Me acerco a la parcela que me asignan y resulta que está todavía ocupada, pero de nuevo otro de esos momentos que dan pinceladas al viaje: el matrimonio francés me dice que ya están recogiendo y me invitan a sentarme en una de sus sillas, mientras me tomo una cerveza que me ofrecen. Que mas se puede pedir 😊.


Monto la tienda, lavo ropa y la tiendo al sol, ducha y paso la tarde bañándome en el lago, rodeado de montañas y tomando una cerveza en el bar.
A las 19:00 regreso al camping y antes de cenar en el restaurante, aprovecho, con el wifi a ordenar las fotos del día y  contestar algún e-mail del trabajo: ya lo sé, estoy de vacaciones, que hago contestando e-mails del trabajo. Llevo varios años haciéndolo, el día da para mucho y me relaja estar al día atendiendo a clientes y compañeros. Si queremos lo podemos llamar, teletrabajo 😂😂.
Seguimos disfrutando de Francia y ya he reservado el camping para mañana, ya en los Alpes y de nuevo, improvisaré algo que no tenía previsto: mañana os lo cuento!!!.

Como en todos los capítulos, al finalizarlos, junto a una bonita foto de la ruta del día, os dejo el enlace del track de Wikiloc, con el viaje completo.





















Día 00: Preparando el viaje a Roma

Año 2020, el año de la pandemia. Por aquel entonces, en mi cabeza y después de realizar varios Caminos de Santiago por España, ya estaba el ...